viernes, 23 de septiembre de 2011

¿Enfermo? ¡Sólo sé feliz!...

Estudios recientes han afirmado que las personas felices, alegres o satisfechas con su vida son menos propensas a contagiarse por infecciones o virus

¿Pasas las horas recostado en la butaca del salón sintiendo escalofríos o tosiendo? ¿Cada dos días visitas la enfermería porque te duele el estómago, tienes fiebre o te duele la cabeza? Quizá tu mejor medicina sea sentirte feliz.

Es verdad, la felicidad es un término muy complicado de definir, pero sin entrar en debates filosóficos, diremos en pocas palabra que estar genuinamente “bien”, sonreír y mostrarte positivo, te ayudará a mantenerte saludable.

Esto lo afirman estudios recientes, los cuales coinciden en que la alegría tiene efectos beneficiosos para el organismo. “Un estado mental positivo, alegre y optimista, contribuye a que las funciones defensivas del cuerpo respondan mejor ante cualquier agresión proveniente del exterior, como infecciones o agentes tóxicos”, señala la doctora Ascensión Marcos, profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones (CSIC) de España.

Esta investigación concluyó que el estado de ánimo positivo está relacionado con la reducción de problemas neuroendocrinos, inflamatorios y cardiovasculares, y el fortalecimiento del sistema inmunológico.

Una hormona llamada cortisol es segregada en situaciones de tensión física y emocional, y su alta concentración favorece la aparición de algunas enfermedades, entre ellas, la obesidad abdominal, la hipertensión, la diabetes tipo II y el lupus o la psoriasis.

En la investigación, las personas con actitudes neutras o tristes presentaron el nivel de cortisol un 32 por ciento más alto que aquellos que afirmaron sentirse más satisfechos o felices.

Además, la alimentación, una dieta equilibrada y adecuada, también sustenta un ánimo positivo.

“Se podría hablar de un trinomio compuesto por alimentación-felicidad-salud. Lo conseguimos comiendo bien y educándonos bien en materia nutricional. Cuando confluye el gusto por la comida con la ingesta de unos alimentos saludables, las endorfinas se disparan, lo cual ayuda a mantener o mejorar la salud”, según la experta.

La doctora Beatriz Saldaña, jefa de enfermería de una universidad local, comenta que los estudiantes que llegan enfermos en medio de las clases, generalmente traen una carga emocional fuerte.“Muchas veces, claro, son virus que circulan en el ambiente por las temporadas, como la gripe en invierno o las infecciones del estómago en verano, pero otros alumnos que se enferman con frecuencia, que visitan varias veces al mes la enfermería, suelen estar estresados por los exámenes o tristes porque los dejó la novia o el novio; es muy común que si andan deprimidos, se enfermen de todo”.

A decir de la doctora, el estado de ánimo influye no sólo para no enfermarse, sino también para enfrentar las enfermedades: “Si ya te enfermaste, lo mejor es tomarlo con mente positiva. Acatar todas las órdenes del doctor, descansar, no desvelarte, comer bien y tomar los medicamentos, así saldrás de la enfermedad mucho más rápido de lo que te imaginas”.

Adivina: Trabajadores felices se enferman menos

Si ya estás trabajando o realizando prácticas profesionales, debes saber que hasta la fecha, enfermarse en una empresa está casi prohibido.

El estrés no es un tema nuevo en el ambiente laboral, pero lo que sí va en aumento son los costos generados por no atender este fenómeno. En los países de la Unión Europea se destina entre 3 y 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para resolver problemas de salud ocasionados por la ansiedad laboral, advierte un estudio de la Organizacional Internacional del Trabajo (OIT).

En México, el estrés laboral disminuye hasta un 30 por ciento la productividad del país, según un estudio de Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, realizado entre 2 mil empresas que mencionaron el ausentismo como uno de los principales síntomas de esta condición en los empleados, publica la revista CNN. Debido a que los trabajadores insatisfechos tienden a ser ‘presa’ fácil del agotamiento emocional, una solución práctica para evitar ése y otros aspectos de salud negativos, podría ser que sus jefes los feliciten con más frecuencia.

De acuerdo con un informe de la aseguradora alemana AOK, si los colaboradores están bien informados sobre lo que se espera de ellos y reciben reconocimiento por su labor, bajan las quejas y los días de incapacidad.

A los empleados les gustaría tener mayor retroalimentación de sus jefes, que éstos realizaran más intervenciones a su favor y valoraran su trabajo con palabras.

A nivel mundial, tres de cada 10 empleados reconoce que para quedarse en su actual trabajo, y descartar la búsqueda de otra alternativa, le gustaría que sus directivos dieran más prioridad a incentivos no monetarios.

El análisis Talent Edge 2020: Building the Recovery Together –What Talent Expect and How Leaders Are Responding– reveló que muchas compañías no están enfrentando las necesidades críticas de sus trabajadores, y carecen de una visión realista sobre cómo los ven sus propios empleados. En México, por ejemplo, síndromes como el de bornout (quemado), que consiste en un estado prolongado de estrés ante factores emocionales que se presenta en el trabajo, e incluye reacciones como la fatiga crónica, está creciendo en el ámbito corporativo. Al menos dos de cada 10 trabajadores reconoce despersonalización en su vida en el trabajo, y siete de cada 10 baja realización profesional, de acuerdo con un estudio elaborado entre más de 400 profesionistas y mencionado en un análisis sobre salud pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).